Buda 2018 desde mi VerbPro

Crónica de una levantera anunciada

El día comenzó con un viento muy feo y súper racheado (de 0 a 25 nudos),  algo anortado (orilla completamente desventada) y allí no se quería meter ni el tato. Luego se fue estabilizando poco a poc y el gusanillo nos empezó a picar para salir a probar. así que yo monté material vintage con mi The Loft Lip Concept 4.3 (del año catapún) y mi ya famosa filomena. De los presentes del grupo windsurfistas anónimos de whatsapp, Manuel montó una 3.7 que le regalaron pero que olía a desastre desde que la desenrolló. Creo que fue darse un bordo y romperla. Yo iba fuerte pero se aguantaba. Ale… está hecho de otra pasta e iba con 4.7 el tío. Dani montó prácticamente lo mismo que yo pero le faltaba un punto en el alargador así que casi no conseguía planear con una vela que tiraba mucho pero que no convertía esa potencia en movimiento.
Después de la reunión de patrones le dejé a Dani otro alargador y también cambió de tabla. Manuel montó 4m pero el viento no paraba de subir así que se bajó del burro antes de pasar un mal rato. Good call if you ask me…

En la primera manga y después de una salida desastrosa (yo creo que iba el último) y un par de malas trasluchadas, al menos en los bordos iba con velocidad y remonté muchas posiciones. La última trasluchada me salió bien y con ella remonté algo más. No era para tirar cohetes pero con otro bordo rápido hasta la orilla pude colarme en el puesto 12 y así clasificarme en el grupo A.

Para la siguiente manga tuve la inestimable ayuda de Ramón Martín (uno de los que inconscientemente me inspiró a probar este deporte cuando era pequeño, así que le tengo un cariño especial) que me ayudó a cambiar de vela en un plis y bajar a 3.7 porque veía que iba a pasar un mal rato con más trapo. ¡Y aún así fui pasadísimo! También intenté salir por sotavento para aprovechar que la liebre salía por allí pero tenía a unos cuantos pros con velones de slalom a barlovento y acabé en un hoyo de viento del que me costó salir. Las trasluchadas también fatal en esa manga, así que a mitad de manga la di por perdida y me consolé con que iba a la final B del grupo A (er de los güenos).

En la final estaba claro que tenía que cambiar mi estrategia de salida porque en las dos anteriores me habían comido el viento en un momento, así que salí un par de posiciones más a barlovento (dejando al que iba con slalom salir por sota). Un poco más de concentración y algo de suerte hicieron que esta vez sí que consiguiera hacer una buena salida, saltando encima del equipo en cuanto tocó el agua y remando para salir al planeo evitando el boquetarro de viento.
Llegando a la primera boya iba cuarto o quinto sintiendo que iba más cómodo que antes cuando el que tenía barlovento de repente pegó un catapultón y se me pusieron de corbata pensando «uff… con esa racha me voy a comer la botavara con patatas!» Pero no, conseguí llegar hasta la boya y trasluchar, aunque buscando la ola para aprovechar el peralte perdí unos metros y los que venían detrás mía lo intentaron aprovechar a cuchillo. Aún así, creo que perder esos metros fue una buena estrategia porque salí de la trasluchada surfeando la ola, lo que hizo que no perdiera el planeo y me pudiera poner a full en un momento y casi recuperé mi posición original en los metros que la siguieron. Durante el bordo de bajada tuve un pique muy chulo con el que tenía a barlovento, empujándole ciñendo (de cabrón) hasta que me puse por delante (filomena va muy bien en ceñida) y empezó a tragarse mi estela y le dejé atrás.
El resto de la manga salió todo bien – mantuve más o menos mi posición – , y en el último bordo salí de la trasluchada persiguiendo al que salió con slalom a quien tenía a barlovento y que no podía cerrar la vela de lo pasasdo que iba , así que metí la quinta marcha y apreté fuerte hasta que, llegando a la meta conseguí pasarle y saltar a la orilla para quedar por delante de él. Al final, tercero de la final B. 😀

Mi conclusión, muy contento con la regata. Siento que he aprendido y veo que no voy mal del todo. Si consigo hacer una buena salida parece que el resto de elementos están ahí para quedar en un buen puesto. Obviamente hay que pulir las trasluchadas para que salgan siempre y no solo casi siempre.

MI especial mención de hoy se la lleva Luisa Marcos, que con sus 20kg menos que yo iba ella con su 3.7 en la misma final B; qué tía! También muy ilusionado de ver a tantas chicas (y qué nivelazo tienen estas chicas) y a tantos juniors; de hecho eran tantos que tuvieron que hacerles su propia manga para después mezclarlos con el resto de competidores.

En cuanto a la organización, este año se merecen una mención especial por lo bien que ha salido todo. Ha sido un día espectacular, un ambientazo como solo lo hay en el mundo del windsurf y regalos y comida para todos! (o casi… 😉 )

También agradecer el apoyo que me siguen dando desde #fidiascenterpuerto, y #sportlink, sin ellos no podría estar viviendo mi sueño.

Aquí os dejo algunas fotos de las que se han puesto en el grupo WindCai. Si me voy haciendo con más las iré poniendo.
 

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Travesía popular Windsurfing Tarifa 2018

Torito guapo

Hoy ha sido un día para el recuerdo, como ya lo fue el año pasado cuando el temporal de levante casi se nos lleva por delante. Por fin se ha podido celebrar la II Travesía Popular de Windsurfing Tarifa 2018

Vista de dron de la salida
Vista de dron de la salida

En esta edición el levante ha sido otra vez el protagonista, y tal y como lo hizo el año pasado, ha entrado con más ganas de lo que se preveía.

Mi experiencia este año ha sido quizás más edificante aún que la del año pasado, y en unas líneas espero que entendáis por qué.

Quien ha sufrido de insomnio alguna vez sabrá entender lo frustrante que es estar físicamente derrotado pero con el cerebro incapaz de desconectar durante horas y horas… pues eso es precisamente lo que me pasó anoche a mí. Hora tras hora intentaba poner en práctica todas las técnicas de relajación que conozco, pero cuanto más tiempo pasaba sin poder dormir más notaba alejarse el sueño, y es que a la frustración de no dormir se le añadía la presión de tener que estar en plena forma para enfrentarte a una regata tan física y técnica como lo es esta travesía con levantera.

El resultado…, pues que hasta las 7 de la mañana más o menos no pude dormir absolutamente nada, y cuando por fin lo conseguí fueron solo unos minutos. Durante el desayuno me temblaban las manos y balbuceaba como un borracho…, realmente no estaba en el estado que quiere uno estar previo a una regata, por muy popular que sea. Lo que me salvó un poco fue que mi novia estaba conmigo y ella se quedó al tanto de lo que pasaba mientras yo volvía a la cama para relajarme un rato más (sin dormir…).

Pasando página, la elección de material entre los participantes ha sido de lo más variopinta. Velas desde 4.7 (como la mía) hasta 11 metros (FW), tablas de todos los gustos y colores desde unos 80 litros de olas hasta vete tú a saber cuántos tendrá el tablón de fórmula. Aletas… pues igual. De hecho, Fernando Martínez la ha hecho con foil y 7.6m de vela…

foto llevando material a la playa
A punto de empezar la regata

Sintiéndome un poco mejor después de reposar el desayuno, decidí montar poca vela y mucha tabla: Loftsails WaveScape 4.7 y RRD X-Fire 105l con aleta de slalom de 34cm. Así, pensé, pasaría bien las zonas de poco viento y no iría con una vela que me costara mucho manejar (trimada para viento muy flojo). Hasta ahí la teoría bien, pero luego llega la práctica. Y en la práctica me equivoqué bastante porque, aunque pasé relativamente bien las zonas de menos viento, cuando el levante se empepinaba la vela me tiraba muchísimo y no podía controlar bien la tabla.

El primer segmento (salida desde el balneario hasta la lancha-boya) ha sido también digno de mención porque TODOS pinchamos. Por la dirección del viento y la posición del barco nos quedamos todos desventados excepto, quizás, los que habían empezado más a sotavento en la salida con liebre. Yo había empezado completamente a barlovento porque la salida se había programado para hacerla diferente y si hubiéramos salido todos a la par y yo estado a sotavento las velas grandes me habrían comido el viento completamente. Así que el repentino cambio de tipo de salida no me vino nada bien por mucho sentido que tuviera…  De todas maneras no me importó mucho esta mala fortuna porque creo que lo hice relativamente bien al trasluchar antes de la lancha para perder barlovento y poder enfilar la lancha-boya desde un rumbo más de través y menos desventado.

Una vez pasada esta primera ‘boya’ las cosas parecía que se iban a poner mejor porque iba con buen rumbo y a buena velocidad, recuperando posiciones bastante rápido y con buenas sensaciones. Pero no duró mucho. Empezaron a entrar rachas muy fuertes que me hacían descontrolar la tabla, como ya he dicho, y hacían que me costara mucho mantener el rumbo tan abierto que llevaba.

Cuando llegué al punto de control del chiringuito Aqua tenía bastante claro que no me hacía falta continuar. Realmente no me encontraba mal físicamente pese a la mierda de noche que pasé, pero el viento se estaba poniendo francamente fuerte e iba muy pasado; no sabía hasta dónde me iban a llegar las fuerzas y estaba contento con haber llegado hasta allí. Ignorando completamente ese pensamiento, una vez en tierra y firmado el punto de control, aproveché para volver a trimar la vela, tensando mucho más de amura y algo más de escota para intentar no ir tan pasado. Entré de nuevo para probar el trimado pero iba todavía muy fuerte, así que decidí salirme a aclarar un poco las ideas. La idea que acabó ganando fue la de esperar a ver si mi novia llegaba con la furgoneta (le había pedido que fuera allí por si decidía abandonar si no me encontraba bien) y probar a cambiar la tabla a 82l (si es que la organización me permitía seguir la regata habiendo perdido unos 20 minutos).

Tuve la suerte que mi novia y yo nos encontramos por la pasarela del chiringuito Aqua -donde se estaba celebrando una boda- , así que pude cambiar de tabla mientras oía los más peculiares «sí quiero»s  de mi vida… y volví a probar. Seguía yendo pasado pero ahora tenía control. La decisión final se iba a basar en cómo me sentía físicamente para enfrentarme a la parte en la que en teoría había más viento de toda la travesía… Estaba cansado pero no derrotado. Seguía sintiéndome relativamente bien…

foto track gps
Salida a la playa y prueba de material

Eah! A seguir y que sea lo que dios quiera!

Y cuánto me alegro de haberlo hecho. Con el controlo que cambiar de tabla me dio ya podía ir prácticamente a donde me diera la gana con la vela cazada a tope. No he mirado el track del garmin pero pude alejarme mucho y sortear la zona más desventada del hotel hurricane sin problemas. Aún así, no todo lo que es brilla es oro y justo al pasar la zona desventada me entró un rachón enorme y di una catapulta bastante violenta en la que se me resintió un poco la espalda […] y con la que me llevé por delante parte del insert de la cincha delantera… Bueno, ¡pues a navegar sin cincha! ¡Las cinchas son para cobardes! xD (anda que no me hubiera venido bien no haberla roto… :_D ). De todas formas, con o sin cinchas pude remontar varias posiciones y terminar . No sé exactamente dónde he acabado, ya me enteraré, pero lo cierto es que de verdad no me importa. Esta travesía cada año está probando ser una excelente oportunidad para aprender y estoy muy contento de haber superado esa barrera mental que el insomnio me había creado y terminar una prueba que no ha sido nada fácil para muchos de los regatistas.

foto sacando el material
Terminada la regata, sacando el material

Culoperro 2018 – Almerimar

El evento

La regata Culoperro es una de esos clásicos eventos en el mundillo que se ha ganado el prestigio a base de buena onda y buenas condiciones. Sita en la famosa Almerimar, la escuela de windsurf Mar Azul es la gran organizadora del evento, que con esta suma 31 ediciones, que se dice pronto.

Como viene siendo tradicional, este año también se ha celebrado durante la semana santa, lo que seguramente ha permitido que la afluencia fuera bastante buena con unas 35 personas tomando parte en el slaom y 38 participantes en olas.

Como el parte tenía buena pinta y parecía que iba a ser posible sacar un par de eliminatorias de slalom y por lo menos una eliminatoria simple de olas, me lié la manta a la cabeza y me decidí a tomar parte en mi primer regata de slalom a nivel nacional.

Mi experiencia

Día 0

Mi viaje fue relativamente corto, saliendo de casa sobre las 13hrs y llegando a Almerimar a las 20hrs, habiéndomelo tomado con mucha calma y parado un buen rato en Tarifa y en Málaga para recoger material y repostar. 

Al llegar me encontré con que había ya decenas de furgonetas y caravanas aparcadas en el acceso a la playa junto a la escuela Mar Azul y que varios de ellos ya tenían un escaparate completísimo de material arbolado y listo para meterse en el agua.

Para mi suerte pude aparcar muy cerca de la playa entre Kacper Wozniak, a quien ya conocía de los entrenos en Tarifa, y una chica, Esther, que resultó ser alguien con quien había tratado para un tema de compra de velas; el mundo es un pañuelo!

Desde el primer momento los chicos y chicas del club Mar Azul se comportaron magníficamente, dándonos acceso a todas las instalaciones e indicándonos a dónde ir para comer bien y barato, y poniéndose a nuestra disposición para lo que necesitáramos. Desde aquí mi sincero agradecimiento por tan buena acogida!

Día 1

El poniente tardó un poco en entrar pero desde el primer momento tenía bastante presión. Los regatistas más grandes iban fuerte con 7.8, y yo que soy más bien pequeño decidí proba suerte con mi Gun Vector 6.3, RRD X-Fire de 105l y 65 de manga y aleta de carbono de 34. Tuve muy buenas sensaciones y me vi rápido, así que con eso me quedé. 

La salida de la primera eliminatoria parecía retrasarse ad nauseam hasta que al final empezamos alrededor de las 14.30 con buenas condiciones, aunque algo choppy y racheado. Llegué a la línea de salida muy bien y con velocidad, pero no la suficiente ni en la mejor posición (muy en medio del cotarro), y el no haber controlado bien quién iba por dónde hizo que acabara prácticamente pinchado por las turbulencias de los regatistas que tenía a barlovento, así que acabé rápidamente relegado a la cola del grupo. Aún así, una vez que tenía viento limpio empecé a coger velocidad y con el grupo más estirado recuperé varias posiciones hasta situarme 5º con posibilidades de pasar la manga…, pero caí la tercera trasluchada y tenía a otros dos regatistas muy cerca y pese a que hice el waterstart muy rápido no llegué a alcanzarlos y no me clasifiqué.

El resto del día la verdad es que fue un compendio de aburrimiento y frío, si he de ser sincero, porque las mangas se desarrollaban muy muy lentamente (el viento estuvo muy inconstante) y pasé mucho tiempo con el neopreno mojado pensando que en cualquier momento iban a alinearse los planetas y se iba a terminar rápidamente la eliminatoria para dar comienzo a otra… es lo que tiene ser novato… 

Al final el día se resumió en una buena oportunidad para trabajar el lado psicológico de la competición.

Días 2 y 3

Ya a partir de la tarde del primer día de regata las olas empezaron a hacer acto de presencia, pero nada comparado con las que entraron el segundo y tercer días de regata para deleite del montón de regatistas que se frotaban las manos viendo el parte.

Por mi parte no tengo mucho que decir de estos días salvo que disfruté muchísimo del nivelazo que hay en nuestro país. Miguel Chapuis se acabó llevando la doble seguido MUY de cerca por nuestro gran Zdenek Maryzko. Ambos tienen un nivelazo pero la diferencia en estilos en enorme. Miguel es más radical y siempre parece que va al límite mientras que Zdenek lo hace parecer todo fácil. Los saltos que clavaban eran impresionantes, destacando, en mi opinión, los cheese rolls de Zdenek con altura y sin perder el planeo y los altísimos stall-forwards que se marcó Miguel. Como curiosidad decir que ambos intentaron el doble forward, una pena que ninguno lo consiguiera.

Al final del primer día de olas también me sorprendieron con una visita unos amigos que iban de paso y decidieron venir a hacerme compañía. Como buenos españoles acabamos en el bar tomándonos una copichuela que sentó de maravilla para quitarse el frío de encima. Gracias Javi y Vega! 

Día 4

Como estaba previsto, el día amaneció con levantito suave, y con la reunión de patrones a las 9 y primera posible salida a las 10, a las 8 de la mañana ya estaba preparando material; un poco agonía para la poca cantidad de material que tengo, pero no quería que me sorprendiera algún fallo del material. Como solo tengo una botavara y una tabla, arbolé la #loftsails #switchblade 7.8 al completo, le puse solo el palo a las otras dos velas,  #racingblade 7.0 y #gun #vector 6.3, y me llevé varias aletas a la playa. 

En cuanto entré en el agua con la 7.8 y 36cm de aleta pude comprobar que por fin había encontrado un buen trimado del material y disfruté muchísimo del ratito de calentamiento previo a la final C (última manga de la primera eliminatoria). Ahora, todo lo que disfruté en ese ratito se transformó en agobio cuando de repente se metieron 8-10 nudos más en el preciso momento que anunciaban la salida de la manga. Por un momento pensé en no cambiar e ir con el equipo tal como lo tenía (quería aprovechar ese buen trimado) pero como tengo confianza en el trimado de la 7.0 corrí a cambiar la botavara de vela y la aleta por una 34cm. La buena noticia es que llegué a la salida, y aún mejor noticia es que hice una salida perfecta y me quedé solo a la cabeza del grupo, pero ese ajetreo del cambio y los nervios me jugaron una mala pasada y en la primera trasluchada me caí con la vela en muy mala posición, así que para cuando pude hacer el waterstart ya me habían pasado todos :(. Muy mal resultado para cerrar la ya mal empezada eliminatoria (no acabé el último pero por poco).

La segunda eliminatoria ya fue otra historia. En la primera manga hice una salida decente y me mantuve cuarto asegurándome un puesto entre los 20 primeros. En la semifinal no me fue tan bien así que acabé en la final B, donde tras una salida mediocre pude remontar un par de posiciones para acabar sexto. 

La tercera eliminatoria comenzó relativamente bien, con una muy buena salida en la primera manga que se convirtió en un tercer puesto – final B asegurada -, pero no pude seguir la tendencia porque en la siguiente manga hice una estruendosa salida y volví a acabar séptimo (como curiosidad decir que navegué toda la manga con la gorra entre los dientes porque se me había caído… xD) . Fue al finalizar esta manga cundo cometí, creo, el mayor error de la jornada, y es que el viento ya racheaba 30 nudos y la presión de tener que volver a barlovento para correr la final B me pudo y ni siquiera hice por cambiar de vela a la 6.3. Una vez a barlovento me arrepentí de no haberme tomado ese par de minutos para cambiar el material, pero ya era demasiado tarde. Y lo pagué caro. Con la castaña que se metió no podía prácticamente  navegar, mucho menos luchar por un puesto decente. Los que iban con 7 metros a esas alturas eran los regatistas de 90kg para arriba y yo peso algo menos de 70kg… Como dicen en mi tierra ‘iba revoleao!’. 

Conclusión

Ha sido una experiencia inolvidable. Ha tenido de todo: buenos y malos resultados, momentos estresantes, momentos de relax, momentos excitantes… buenos momentos con amigos, ratos de aburrimiento… En definitiva, una experiencia muy completa y que estoy deseando repetir!

Y ya para terminar quiero expresar mi agradecimiento a la gente del club #MarAzul por su enorme generosidad y ayuda, a mis sponsors y a todos aquellos que me apoyan y ayudan en esta carrera hacia la cima! 
#windfidiasteam #sportlink #loftsails #soydefidias #fidiasentrena

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Fotografías en Trocadero, Puerto Real

Era una tarde nublosa como otra cualquiera con mi cámara en mano, cuando de repente una inspiración llegó a mi mente. Fotografías en una mayor cercanía sobre un tema el cual no había tocado aún, fotos a windsurfistas en plena acción.

El día se presentaba ideal para una sesión como tal, y los navegantes se disponían a dominar el mar turbulento con un viento de ligera fuerza.

En el momento de la preparación me dispuse a captar momentos concretos que relatasen la concentración y el cuidado a la hora de tener listos los equipos.

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Sur en Valdelagrana 14-03-2018

Inesperada sesión épica

La verdad es que para ser miércoles aquello se puso como las rebajas de enero! No sé si será porque se corrió la voz de las condiciones tan increíbles que se vieron durante el fin de semana pasado (que merecen una entrada por sí solas) o simplemente fue casualidad, pero el ambientazo que había y la apabullante mayoría de windsurfistas comparado con kitesurfistas marcan lo que para mí está clarísimo, y es que el windsurf está resurgiendo de sus cenizas!

Ale Martín, Piero (entrañable Piero), tito Miguel, Manolo y yo llegamos de los primeritos, cuando todavía nadie tenía muy claro qué montar; Ale Martín sacó su anemómetro guays y midió 22-24 nudos en la orilla, así que pa’entro con la Combat 5.4 del 2005 (que aunque sea de ‘olas’ con el palo que la monto (un constant curve RDM) parece casi una freerace) y mi querida filomena, una F2 wave 256 de 82l del año 2000 que se encontró mi novia en la basura (de ahí su nombre*). Todo esto lo digo simplemente para poner en evidencia que hay material antiguo muy bueno y no hay que tener protos del año que viene para navegar mejor.

Ese primer ratito con tabla de olas me supo a gloria; hacia meses que no la metía en el agua y todavía recordaba las sensaciones, salía de todas las trasluchadas con velocidad, saltaba con mucha facilidad y, sobre todo, iba fuerte pero cómodo.

Pasé un buen rato disfrutando del mar tan agitado y divertido… pero aquello subía y subía! Ya cuando entró mi amiga Susana me estaba costando cerrar bien la vela, pero como todavía medio me salían las trasluchadas (soy muy malo trasluchando pasado de vela) aguanté otro poco más hasta que ya di dos bordos con la vela completamente abierta y rezando por no comerme el material. Bajé a 4,7 (aunque más por probar la Loftsails Wavescape a la que también tenía ganas – creo que es la vela más bonita que tengo – que porque fuera mejor que 4,3) y pasé otro rato muy bueno rodeado de amigos que habían ido llegando (y es que los que habían llegado conmigo ya se habían ido…)

Al poco, y ya empezando a notarme cansado, tuve que salir a cambiar de tabla porque filomena iba demasiado loca y con el mar tan desordenado estaba viendo que en una de esas me iba a hacer daño; así que metí  la RRD wavethruster 76l con la que ya estuve hasta que terminé la sesión, con las manos destrozadas y a eso de las 18.30…

Al final me llevo un sonrisón por haber navegado con tantos amigos (hasta mi amigo Maxi que venía desde Qatar a pasar aquí unos días), varios saltitos muy resultones, muchas trasluchadas muy finas, mogollón de bordos a mil y una pájara que me estaba dando al terminar de las horas de agua que me había metido en el cuerpo…

#soydefidias #fidiasentrena #windfidiasteam

(*) fricada de los fraggles

Fotos gentileza de Piero y su mujer, que tienen palco presidencial en Valdelagrana

 

Una de aletas

Me he decidido a escribir una entrada en nuestra web para daros una charlita muy corta inspirada sobre todo en los problemas que tenemos muchos a la hora de entender la importancia de las aletas. También puntualizar que esto que escribo es mi punto de vista personal que he desarrollado después de leer, observar, y sobre todo, experimentar con distintos equipos. Está realmente dirigido a aquellos que empiezan, por lo que no entraré en tecnicismos ni en detalles porque no quiero aburrir al personal 😉

Las aletas son muy similares a las velas en su función y en su comportamiento. Su forma y su tamaño son relativamente diferentes, obviamente, pero la razón es simplemente porque trabajan en el agua, no en el aire, y las propiedades mecánicas del agua son diferentes. Como las velas, las hay más o menos potentes, más o menos rápidas, más o menos maniobrables… y suelen estar hechas de distintos tipos de resina y/o distintos tipos de carbono, pero en eso sí que no voy a entrar aquí porque, aparte de que no entiendo mucho del tema, si empezara no terminaría nunca. 

Una de las funciones más importantes de las aletas es la de levantar la tabla del agua para reducir su fricción y poder salir a planear. A grosso modo y sin tener en cuenta el ángulo de ataque y de salida de la aleta, cuanto más larga y más ancha (más superficie en contacto con el agua), más potencia tendrá y a la vez menos velocidad porque hará más fricción con el agua. Si vemos el caso de las tablas de olas con múltiples aletas, nos cuesta más salir al planeo con ellas precisamente porque las aletas son cortitas y entre ellas suman mucha superficie en contacto con el agua. Si a una de esas tablas le pusiéramos una sola aleta más grande saldríamos mucho antes a planear e iríamos más rápido.

La maniobrabilidad de una aleta se la da su forma. También muy en términos generales, cuanto más curva tenga la aleta en general (sobre todo en su borde de salida) más maniobrabilidad tendrá. Su rigidez también es importante, de forma que una aleta rígida será menos maniobrable.

Con estos simples conceptos ya podemos entender, por ejemplo, por qué las aletas de freeride (o estilo libre) son relativamente estrechas, largas, flexibles y con un poco de curva: para ofrecer prestaciones en un amplio rango de situaciones.

Realmente lo más importante es que el conjunto de vela, rider, tabla y aleta(s) tengan un buen equilibrio para que podamos disfrutar en la modalidad que sea y salir del agua con una sonrisa, que es de lo que se trata. La botavara, el mástil y demás accesorios son importantes también pero lo son sobre todo para aumentar el confort y la eficiencia del equipo (como bien sabemos los que empezamos a navegar en los años 80-90). 

Para hacernos una idea de qué aleta elegir tenemos que entender que deberá ser proporcional a la vela y a la tabla (sobre todo a la manga de la tabla, como veremos en un momento): cuanta más vela, más tabla, y por consiguiente más aleta también. Esto se debe a que cuanto más grande es la vela, más fuerza tenemos que ejercer con nuestro cuerpo para aguantarla. Parte de esa fuerza la ejercemos con nuestro peso colgándonos de la botavara, pero otra parte muy importante viene del empuje que realizamos con los pies contra la tabla, y si la aleta no es lo suficientemente grande no podrá agarrarse al agua de forma eficiente y hará spinout.

Si lo que queremos es velocidad en un rumbo determinado, como ocurre en la modalidad de slalom o speed, procuraremos llevar la aleta más pequeña que podamos (minimizando la fricción) que tenga la suficiente potencia para que nos permita no perder el planeo en las trasluchadas y llevar velas más grandes. Estas aletas tienen bordes de ataque y de salida mucho más rectos y son relativamente rígidas, lo que las hacen más rápidas y poco maniobrables.

Como decía antes, la manga de la tabla es particularmente importante simplemente porque nos da el punto de apoyo sobre el que empujamos con los pies. Si la tabla es muy ancha y tenemos los pies en el canto (como en el caso de las tablas de fórmula o slalom) una aleta muy pequeña no podría con nuestro empuje y perdería tracción, con lo que haríamos spinout. 

Como contraste, si llevamos una aleta demasiado grande para el conjunto de tabla y vela, también nos encontraremos con problemas porque la aleta tendría demasiada ‘potencia’ y no podríamos controlarla con nuestro empuje a través de los pies, con lo que la tabla se levantaría demasiado del agua y es fácil perder el control. Caídas en estas situaciones pueden ser peligrosas ya que suelen pasar cuando vamos rápido o hay mucho viento.

Por ahora nada más, ya sabéis que podéis dejar comentarios a través de los que podemos ver casos más específicos o preguntas que tengáis, pero ya os digo que este tema da de sí una barbaridad 😉

Nuevo club de windsurf ‘Saltwater wind club Tarifa’

Hola gente!

Pego aquí el email que me ha llegado del nuevo club de windsurf de Tarifa (del que yo ya soy parte) por si estáis interesado alguno:

El mundo del windsurf está de enhorabuena ya que tenemos un nuevo club en Andalucía: SALTWATER Wind Club Tarifa. Constituido el 18 de Diciembre del 2017 por una nueva y joven junta directiva con muchas ganas de promocionar el windsurf y todos los deportes de agua en Tarifa, esperando poder cumplir las expectativas creadas para este próximo 2018.

La Junta Directiva:

  • Presidente: Ramon Pastor
  • VicePresidente: Eduardo Lopez
  • Tesorero: Serena Zoia
  • Área Técnica: Alejandor Rodriguez

Desde la junta os queremos ofrecer a todos los windsurfistas de la zona de Andalucía la posibilidad de uniros a este club con el fin de lograr la unión de todos los que amamos el mar las olas y el viento para disfrutar todos juntos de nuestro entorno. A continuación nuestra junta directiva os presenta el plan de actuación para el 2018 para fomentar el Windsurf en Tarifa:

  • Organización Campeonato de España de Funbaord los días 2-4 de Marzo
  • Entrenos de Agua para la Flota de Slalom durante todo el año
  • Entrenamientos Preparación Física dirigidos por Gonzalo Pérez desde el 15 de Enero hasta Marzo
  • Clinic técnica de navegación en olas Abril-Junio
  • Clinic navegación Slalom Abril -Junio
  • Fomentar el windsurf para los más pequeños o Juniors
  • Equipación deportiva para los socios
  • Luchar para lograr una ordenación en el uso de nuestras playas
  • Luchar para lograr una mejora de los servicios en las playas de Tarifa
  • Lograr el compromiso del Ayuntamiento de Tarifa de conseguir unas instalaciones propias para los socios

Para conseguir lograr con éxito nuestros objetivos para el 2018 necesitamos tu ayuda y te pedimos que te unas a nuestro proyecto como «socio deportista» o «socio no deportista» y Socio Colaborador de SALTWATER Wind Club Tarifa.

Socio Deportista cuota anual de 120€  – pago por transferencia – incluye:

  • Derecho a ser Socio Deportista de SALTWATER
  • Derecho a voto en las elecciones
  • Derecho a los descuentos del 20% en los entrenos oficiales del club
  • Derecho a participar de forma gratuita en los clinics antes mencionados
  • Licencia Federativa de la Federación Andaluza de Vela con seguro de Responsabilidad civil y cobertura de accidentes realizando la práctica deportiva en concreto

Socio no Deportista cuota anual de 60€ – pago por transferencia – incluye:

  • Derecho a ser Socio no Deportista de SALTWATER
  • Derecho a voto en las elecciones
  • No licencia Federativa
  • No derecho coberturas del seguro de la federación
  • No derecho de forma gratuita o con descuento en los entrenos y clinics del club

Socio colaborador dirigido a Empresas – consultar condiciones en saltwatertarifa@gmail.com

Si os interesa a ti o a algún familiar o amigo formar parte de nuestro club de windsurf de Tarifa, mándanos un correo a saltwatertarifa@gmail.com y os mandaremos un formulario para que rellenéis.

Para terminar queremos felicitar desde el club a los nuevos socios que ya han participado en el primer campeonato de España de Windsurf en Almería el pasado 2 de enero logrando algunos de ellos los primeros podios de la historia reciente del club.

Felicidades a nuestros deportistas por sus logros :

  • Miguel Chapuis con el 1er Puesto como Junior en la disciplina de olas en el Campeonato de España
  • Otra vez Miguel Chapuis con el 2o Puesto como Junior en la disciplina de olas en el Campeonato del mundo de olas PWA Junior Almería
  • Zdenek Maryzko como 2o Clasificado en la modalidad de olas Senior en el Campeonato de España Almería
  • Ramón Pastor como 1er Clasificado Máster en la modalidad de olas en el Campeonato de España Almería
  • Y por ultimo Zdenek Maryzko y Ramón Pastor como 2o y 3er clasificado en la general del Campeonato de olas en Almería

Grandes éxitos nos esperan!

Mi primera vez en tarifa

Hoy Facebook me ha recordado una foto.

Fue la primera vez que navegué en Tarifa. Valdevaqueros. 

Levante flojete, unos 15 nudos con rachas de 19 en algunos momentos.

Por aquella época empezaba a descubrir las sensaciones del slalom. Iba a la playa con mi BMW antiguo de 1000 euros, con la baca llena de juguetes baratos de windsurf.  Siempre me he considerado un tieso. Solía navegar en Valdelagrana, que estaba muy cerca de mi casa en Jerez, pero un día haciendo un derroche decidí probar en Tarifa.

Conseguí en un trocathlon una Loft Blade de 7.5 (la de 4 cambers de la época) por 50 euros. La vela venía con cambers RDM y yo la montaba con un mástil fiberspar 20% carbono SDM, así que tuve que hacerle la manicura a los cambers para poder arbolar, y solo arbolar porque creo recordar que el camber de abajo nunca giró.

La tabla era una starboard futura 133, mi niña bonita. Había ahorrado durante mucho tiempo para comprarme esa tabla. Y vaya compra, con ella descubrí la velocidad, el planeo de verdad con toda la tabla por encima del agua y sintiendo el trabajo de la aleta.

Pues ese día decidí ir a tarifa. Le tenía cierto respeto, había una barrera psicológica: ‘Valdevaqueros es para los pros’. Yo era un paquete en el windsurf y en tarifa solo navegaban los máquinas.

Recuerdo que me lo pasé genial, estaba bastante planito y en las rachas podía apretar y correr más que nunca hasta entonces, entonces descubrí que cuando uno va pasado pero controlando empieza a correr de verdad.

Desde entonces hasta hoy han pasado muchas sesiones. Por mis manos ha pasado mucho material. Ahora tengo estabilidad laboral y puedo estirar un poco más el presupuesto. Incluso me da para bajar a Bolonia varias veces al año.

Miro atrás y veo que sigo siendo el mismo. Que sigo empujando en cada racha intentando volar más rápido.

Ahora soy un paquete pero con más experiencia.